El mantenimiento de cilindros hidráulicos en la industria minera es un desafío constante. En entornos de lixiviación ácida, este reto se intensifica: los cilindros operan bajo condiciones extremas, expuestos a agentes altamente corrosivos y abrasivos que comprometen su rendimiento y vida útil.
Uno de los mayores enemigos es el ácido sulfúrico, ampliamente utilizado en procesos de lixiviación.
Este compuesto no solo ataca directamente los metales, sino que, combinado con el polvo mineral, sílice, lodo, y la salinidad y humedad del entorno minero, crea un efecto de degradación en los componentes críticos como el vástago del pistón, los sellos y el cuerpo del cilindro.
Al respecto, se puede visualizar dos fenómenos interrelacionados:
1. Corrosión química
El contacto prolongado con ácido sulfúrico provoca una corrosión uniforme en el vástago y otras superficies metálicas.
Aunque el deterioro puede ser lento y poco visible al principio, con el tiempo se traduce en un adelgazamiento de las paredes, pérdida de resistencia estructural y, finalmente, riesgo de falla catastrófica.
2. Abrasión mecánica
El polvo mineral, la sílice y el lodo actúan como agentes abrasivos naturales. Cuando se depositan sobre el vástago, son arrastrados hacia el interior del cilindro durante la retracción, pasando por el raspador (wiper) y los sellos.
Este proceso es comparable al uso de papel de lija y genera desgaste prematuro, daños en bujes y rodamientos, y compromete la estanqueidad del sistema.
El resultado es una espiral de deterioro que reduce la eficiencia hidráulica, aumenta los tiempos de inactividad y eleva los costos de mantenimiento.
Los agentes de lixiviación y abrasión pueden afectar la eficiencia del cilindro
Una solución eficaz y práctica para combatir estos desafíos es el uso de fuelles de protección:
Fuelles de protección: La primera línea de defensa
Los fuelles actúan como una barrera física dinámica, cubriendo el vástago durante todo su recorrido de extensión y retracción. Al sellar el entorno del cilindro, impiden que partículas abrasivas, lodos y soluciones corrosivas entren en contacto directo con componentes críticos.
Elegir el fuelle adecuado para este ambiente operativo requiere una decisión técnica informada que contemple aspectos claves como el material de fabricación y diseño.
En Fuelles, desarrollamos el «Fuelle Extreme Acid», diseñado específicamente para soportar las condiciones extremas de pilas de lixiviación y plantas de ácido sulfúrico.
Características técnicas destacadas
Tejido base de poliéster con impermeabilización de alta durabilidad.
Recubrimiento elastomérico en Cloropreno/Hypalon, de excelente resistencia química al ácido sulfúrico y a la degradación por UV.
Sistema de cremalleras, que permite instalación sin desmontar el cilindro ni la maquinaria, reduciendo tiempos de parada.
Diseño modular, que facilita el monitoreo en terreno y el reemplazo parcial, optimizando costos y logística.
Vida útil predecible, para planificar mantenimientos preventivos con mayor precisión.
El fuelle Extreme Acid está diseñado para soportar las condiciones operativas más exigentes
La efectividad de esta protección se maximiza al integrarla con otras soluciones avanzadas, tales como recubrimientos de vástago de alta ingeniería y sellos de materiales con alta compatibilidad química.
Asimismo, la gestión proactiva del fluido hidráulico y el uso de técnicas de diagnóstico avanzado para detectar problemas internos antes de que se manifiesten como fallas catastróficas, es clave para el mantenimiento del componente.
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Este enfoque combinado transforma el mantenimiento de un gasto reactivo en una inversión estratégica que mejora la confiabilidad, eficiencia y sostenibilidad de tus operaciones.
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